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Directo al olvido, escribir bien es cosa del pasado

21 Julio, 2018
Directo al olvido, escribir bien es cosa del pasado

Escribir correctamente es hoy, caso perdido. Eso solo es para los escritores, periodistas… No para mí…

En el mundo de la inmediatez no hay tiempo para parar, poner una coma, un punto, dos puntos… ahhh, mucho menos un punto y coma, este signo si que está olvidado, ¿cómo se usa?, ¿para qué sirve?, no importa, escribir bien es solo para los que lo necesitan por profesión o simplemente por gusto.

Menos habrá tiempo para hacer una pregunta correctamente o una exclamación, cómo perderlo escribiendo bien, sabiendo que hay cosas mucho más importantes que ver, que hacer. Estos dos signos definitivamente están condenados al olvido, ¿por qué? Si se entiende perfectamente la intención solo usándolo al final.

Pero, bueno, hablando claramente, si a muchos comunicadores y publicistas se les pasa todo el tiempo, como no en un chat, comentario o cartas “cotidianas”. Es común, por ejemplo, ver avisos, publicaciones digitales con anuncios como: “Feliz día mamá!!!”, “Qué vas a hacer hoy?”, “Gran estreno!”, y muchos más por el estilo.

Esto si que es preocupante, o bueno, al menos para nosotros que amamos el buen escribir. Hasta los profesionales en el tema, lo obvian, parece no ser relevante. Pero, ¿por qué será?

Resulta que el signo de interrogación y admiración de apertura, solo se usan en el castellano, ni en el inglés, ni en el italiano, ni en el alemán, por mencionar algunos. Sin embargo, en el español sí se debe usar, por tanto, no se debería prescindir de ellos. Pero seguro por esto, son tan olvidados, tal vez porque preferimos tomar costumbres extranjeras y hacerlas propias.

Directo al olvido, escribir bien es cosa del pasado

Antes, solo se usaban al final, hasta la segunda edición de la Ortografía de la Real Academia de la Lengua, en 1754, donde el signo de interrogación inicial hizo una irrupción. Para ellos, el signo al final no bastaba, y más en oraciones largas.

Por su parte, el signo de admiración inicial llegó mucho después, en la edición de 1770, pero solo se hizo oficial en el diccionario de 1884. Siendo reconocido como signo de exclamación (ya no de admiración) en la versión 23ª del diccionario de la Real Academia, pues algunos autores afirmaban que la admiración es solo uno de los sentimientos de lo que podría expresarse en un tono ya, mejor, exclamativo.

Para el buen escritor y educado lector, la buena ortografía es sin duda, valiosa. Debería serlo para todos, nuestro idioma es bello y merece todo el respeto y admiración para conservarlo. Hoy, cuando las marcas y la publicidad nos invaden, debería ser más que indispensable escribir bien, al menos, quienes somos responsables de comunicar masivamente.